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Reseña: La habitación de los niños, de Valentine Goby

          1944, campo de concentración de Ravensbrück. Cuarenta mil mujeres libran una batalla diaria por la supervivencia en un universo en el que la vida no tiene cabida. Pero siempre hay un espacio para la esperanza: la habitación de los niños. 
          Mila, una jovencísima militante de la Resistencia francesa, es deportada a Ravensbrück tras ser detenida en una acción clandestina. Al igual que las demás prisioneras políticas, se siente aliviada al saber que no será condenada a muerte, pero lo ignora todo sobre el viaje que le aguarda y las normas necesarias para sobrevivir en su futuro lugar de confinamiento. Gracias a la solidaridad de las compañeras y a una tenacidad inquebrantable, Mila conseguirá vislumbrar un rayo de luz en mitad de las tinieblas al descubrir el Kinderzimmer, un barracón destinado a los recién nacidos; un lugar lleno de vida en mitad de un paisaje de desesperación al que la protagonista se aferrará con todas sus fuerzas, por ella y por el niño que lleva en su seno.
          En esta intensa y conmovedora novela, convincente recreación de uno de los más dramáticos episodios de la historia del siglo XX, Valentine Goby consigue articular lo indecible, transmitiéndonos todo el coraje y la esperanza de un grupo de mujeres anhelantes de libertad.

          El tema de la Segunda Guerra Mundial siempre me ha fascinado en las novelas ya tanto las que cuentan sucesos históricos como aquellos que nos narran otros hechos distintos pero ambientado en la contienda mundial más importante del siglo XX. Me decidí leer esta tanto por la sinopsis como por la portada ya que el título parece indicar cierto indicio de esperanza en los campos de concentración y me animó a leerla.

          Mila es una militante de la Resistencia Francesa que es deportada al campo de concentración de mujeres de Ravensbrück. Una vez allí descubre los horrores a los que se enfrenta con trabajos hasta hacer desfallecer, las condiciones de vida que están teniendo… no hay hueco para la esperanza y cada día que pasa las cosas empeoran para cada una de las prisioneras ya que ven su vida peligra. Pero Mila guarda un secreto y es que está embarazada, los meses pasan y sabe que algún día dará a luz un niño en el campo de concentración. Cuando llega el momento, entre toda la barbarie de la vida en ese recinto, encuentra una habitación llena de esperanza donde un par de pequeños intentan conservar la vida pese a las adversidades. Mila hará lo que sea para conseguir que su hijo viva hasta que la liberen los aliados.

          Tengo que admitir que es un libro bastante duro, muy realista y que muchas ocasiones se me hizo un nudo en la garganta al leer cada una de las miserias que pasaba Mila y sus compañeras en el campo de concentración. Las frías noches, las jornadas de trabajo, la gente muriendo por enfermedades y como sus cuerpos quedaban abandonados… la manera en que son narrados, una vez que entras dentro de la historia, es bastante cruenta y realista.

          Quizás lo que más me ha costado y me ha dejado un poco desubicado para entrar en la historia son los narradores del libro, sí, narradores. Hay tres tipos: el primero es el omnisciente, el segundo un narrador protagonista y el tercero es el narrador en segunda persona que es muy poco utilizado y conocido de todos. En un mismo párrafo va cambiando de uno a otro y puede llegar a marear que esté hablado el protagonista, que pase al tú y después al omnisciente. De ahí que haya que estar atentos para no perderse un poco. Habría que sumarle que los diálogos los hay en estilo directo e indirecto por lo que es otra “complicación” más.

          Es una novela lenta, muy pausada y no es de leer de una sentada pese a tener doscientas páginas sino que tiene que leerse poco a poco y además el hecho que había comentado anteriormente incide precisamente en una lectura sosegada.

          Mila es nuestra protagonista principal y nos pondremos en la piel de ella para vivir los horrores que está sufriendo tanto el embarazo como el momento en el que tiene que cuidar al bebé en penosas condiciones. Es un personaje  redondo dentro de la novela ya que se observa cambio en su pensamiento y la manera de ser. Todo lo que está viviendo incide directamente en ella misma y hace que se vea afectada por todo lo que ocurre en el campo. Imaginad vivir en las peores de las posibilidades, con gente muriéndose a tu alrededor, enfermando y vivir en la miseria humana… eso cambia a las personas y Mila se ve afectada por ello.

          En definitiva, La habitación de los niños es una novela dura, cruenta y realista que nos narra los sucesos que le acontece a nuestra protagonista en un campo de concentración. Lectura pausada y de la que cuesta entrar en la historia por el estilo y por los cambios de narradores pero no por eso deja de ser un libro que merece la pena leer.

Puedes comprar el libro aquí: La Habitación De Los Niños

Gracias a Ediciones Siruela por el ejemplar.

¿Has leído el libro? ¿Qué te ha parecido? ¿Te llama la atención? Espero tus comentarios más abajo 🙂

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19 thoughts on “Reseña: La habitación de los niños, de Valentine Goby

  1. Hola^^
    No conocía este libro pero la verdad es que no pinta nada mal, por lo que dices de el creo que podría llegar a gustarme mucho y además no es muy largo por lo que queda más que apuntado y no descarto darle una oportunidad en un futuro cercano.
    un besote!

  2. Ya me había fijado en este libro, y me atrae aunque sea una lectura dura. Sí que es verdad que creía que se leería más rápidamente de lo que nos cuentas.
    ¡Un abrazo!

  3. Aún la tengo en la mente. A mí la forma de narrar me genera mucha ansiedad lectora la verdad. Pero es cosa mía creo. Soy rara, ya sabes… No creo que la olvide en mucho tiempo. A veces quizá demasiado explícita. Tenía que bajar el libro para respirar… Un beso!

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